GUÍA PARA CHICAS – EMPEZAR A SURFEAR

Aprender a surfear puede ser una experiencia única y gratificante… ¡o muy frustrante si no sabemos por dónde empezar!

Los videos de surfistas con cuerpos atléticos en bikini paseando con sus tablas por la playa y cogiendo olas imposibles, nos hacen soñar con un estilo de vida que irradia salud y juventud eterna. Llenas de motivación cogemos una tabla prestada o alquilada y el bikini que mejor nos quede. Corremos a la playa intentando imitar esas idílicas escenas de surf y maniobras que dibujan líneas perfectas de agua y que se difuminan con el horizonte….

 

PRIMER CONSEJO – ¡RESETEA!

Borra esas imágenes de tu cabeza por el momento y piensa en lo que de verdad vas a encontrar. Agua fría, olas que romperán con fuerza y no te permitirán llegar al pico, surfistas con nivel que te echarán al otro lado de la playa con los principiantes o escuelas, sol (¡nunca olvides tu crema solar!), agua salada (aclárate bien el pelo y utiliza un buen acondicionador)…

Disfrutar del agua del mar no es un sueño, es una realidad que requiere conocimiento y mucho cuidado. Es un medio diferente al que tienes que adaptarte, tienes que preparar tu cuerpo y tu mente y evolucionar, aprender y pasarlo bien.

SEGUNDO – OBSERVA

Observa. Mira bien antes de entrar en el agua. Cuando empiezas a surfear no eres consciente del tamaño o la fuerza de las olas. La perspectiva que tenemos del oleaje no es la misma dentro que fuera del agua. Con los temporales los fondos de las playas de arena varían y aparecen nuevas rocas, corrientes y rompientes. Tampoco es lo mismo surfear en pleamar o en bajamar. Además las olas tienden a estropearse con el viento al mediodía, por eso es recomendable entrar a primera o a última hora del día, eso sí, ¡siempre acompañada!

TERCERO – CONSIGUE TU PROPIO MATERIAL DE SURF

1.- Lo primero que necesitas es un buen traje de neopreno. Olvídate de bikinis diminutos y busca un traje que se adapte a la temperatura de la playa donde vayas a surfear. Incluso si te planteas surfear en verano, asegúrate de que no vas a pasar frío. Piensa que cuanto más caliente sea el traje, más horas podrás pasar practicando en el agua. Además hoy en día puedes llevar un neopreno sin renunciar a la moda, muchas marcas se esfuerzan en diseñar estampados y colores únicos para cada temporada.

2.- Tabla que se adapte a tu nivel. Lo mejor es que el primer día te apuntes a una escuela o vayas con alguien que sepa explicarte bien los primeros pasos para surfear y sobre todo, las normas y reglas de seguridad en el agua. Acostúmbrate a practicar muuucho en la arena antes de lanzarte a surfear. Una buena preparación fuera del agua es fundamental para triunfar cogiendo olas.

3.- Complementos: cuando vayas a la tienda de surf a comprar tu tabla te preguntarán si quieres un invento, un grip y unas quillas… aunque sea más caro, SÍ. Lo quieres todo. El grip es una base que te ayudará a colocar los pies en su sitio y a jugar con tu peso encima de la tabla, sentir el grip en tu pie trasero te ayudará a descubrir si te colocaste bien o no. Si te colocas muy atrás frenarás la tabla, y si colocas tus pies muy adelantados no podrás girar bien y caerás fácilmente intentando acercarte a la pared de la ola.
Un invento es fundamental para no perder tu tabla dentro del agua. Asegúrate de que éste siempre está en buen estado, tu tabla de surf es un salvavidas y perderla entre las olas podría ponerte en peligro.
Necesitas unas quillas para tu tabla, pero si estás empezando intenta que sean blandas para evitar golpes y cortes durante tus caídas.

CUARTO – SURFEA CON AMIGOS

Estar en el agua con amigos te ayudará a pasarlo bien y a motivarte. Animaos entre vosotros y disfrutad de vuestro nivel, sea cual sea. Todos estamos aprendiendo en el agua, todos tenemos frío a veces, todos lo pasamos mal cuando las olas se ponen más difíciles… No te avergüences de estar empezando, saborea esas primeras olas y demuestra que sabes respetar y estar en el agua. Lo más importante no es hacer maniobras o aéreos o tubos… hay gente que durante toda su vida se dedica a coger la misma ola y a ir recto cogiendo velocidad y observando cada segundo de agua que recorre su mirada.

Es impactante sentir como la fuerza del mar te empuja para caminar sobre una ola. No importa que cojas una ola, o dos… o tres… o ninguna. Lo que de verdad importa es descubrir esa sensación única de estar en el mar, de sentirte como una niña corriendo por la playa, mirar al horizonte y sentir esa libertad, hundirte en el agua y soñar con ser sirena, y jugar… jugar con el movimiento del mar y exprimir cada trocito de ola que rompe a izquierda o a derecha, aprender a leer ese movimiento y a sentir que eres parte del océano y de la vida.

Aprender a surfear no es ir en bikini y pasear con una tabla por la orilla… Es sentirte bien y volver a casa con ganas de vivir y de volver a entrar en ese pequeño mundo que te llena de felicidad.

Gracias a Rocio Logarci and Tablas Surf Shop 

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